Entrevista realizada por Alfonsina Jáuregui 

Redacción por Keysha Naranjo


“Me deprimí mucho”, afirma Tania Rodríguez Macías (49), enfermera en el cantón Balzar, provincia del Guayas. Al ser testigo de muertes de vecinos, unas víctimas del coronavirus y otros por infartos; el ambiente le era desolador. 

Tania expresa que la realidad la golpeaba, no obstante, se mantuvo firme y fuerte para quienes la necesitaban. Le agradece a Dios que ninguno de sus seres queridos falleció.

Vive en Balzar junto a su madre de 93 años, ella es su principal razón para protegerse a sí misma y enfermarla, pues sería mortal que el COVID-19 invadiera a su progenitora al ser una persona vulnerable de la tercera edad.

La prioridad de Rodriguez en todo momento fue su madre, que pertenece al grupo vulnerable.

Rodríguez comenta que es madre de cuatro hijos, todos casados y con hijos; como medida de prevención no dejaba que nadie, inclusive familiares, ingresaran a su casa.

Sentía y le dolía mucho el refuerzo que le colocaba al asilamiento, pero el miedo la carcomía.

Como el hogar solo está conformado por su madre y ella, Rodríguez se encargaba de las compras de alimentos y medicinas, único motivo por el que salía; la travesía era tediosa y cuando regresaba a casa se desinfectaba rápidamente para evitar cualquier imprevisto.

Así pasaron los meses, cuidando su salud y la de su madre, haciendo las compras necesarias, y comunicándose por videollamada con sus familiares cercanos en Balzar, en Guayaquil; y sus parientes en el exterior, específicamente en Italia.

La pandemia aún no termina. Tenemos que cuidarnos, no seamos irresponsables. En nuestras manos está la salud de nuestros seres queridos y la propia.

Actualmente, está laborando en la Clínica “Esperanza” junto al Dr. José Jáuregui Rendón y la Dra. Olga Jáuregui Rendón, trabajo que ejerce con las debidas precauciones y con mucha responsabilidad para así poder sostener las necesidades de su casa.

Los doctores están para socorrernos, pero la protección y el futuro de nuestras vidas inician en las acciones diarias que se ejercen.