En Ecuador, solo el 37% de los hogares tiene acceso a Internet, lo que significa que seis de cada diez niños no pueden seguir aprendiendo a través de plataformas digitales. Para los niños de las zonas rurales, la situación es aún más grave, ya que solo el 16% de los hogares cuenta con este servicio.

Sin embargo, en este país, nueve de cada diez hogares tienen un televisor o un teléfono móvil, que es otra opción para llegar a los niños a través de estos métodos. La experta en educación ecuatoriana de UNICEF, Anna Vohlonen, describió cómo utilizar estos mecanismos y otras herramientas para garantizar que los niños sigan aprendiendo en esta situación. El propósito es que la educación no se detenga por emergencias de salud. Este es un desafío y una oportunidad para repensar la educación, hacer sugerencias y otros métodos de enseñanza.

La tarea o las asignaciones enviadas deben reforzar lo que han aprendido. Las materias no aprendidas no deben exceder las habilidades y habilidades de los niños. A su vez, esto puede ser una fuente de estrés para los padres que no tienen el nivel de educación necesario para ayudar a sus hijos a completar tales tareas.

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